El sistema educativo

Hace tan solo cinco minutos le he dicho a una amiga que quiero hacer cosas grandes, y su respuesta ha sido: ¿qué te lo impide?

No lo sé… pero es verdad. Y no me gusta no saberlo, pero me encanta poder averiguarlo.

La vida es un reto que no entiendo, pero justamente lo que no comprendo me motiva. ¿Se me dan bien los números? Absolutamente no. Y, ¿me encantan? Definitivamente sí.

Mis experiencias de la vida —justamente las que no he buscado— me han llevado por el camino de la paz mental que, para mí, es sinónimo de confianza. Aunque muchas veces se me olvide, siempre hay algo que me recuerda lo importante que es estar en sintonía.

Efectivamente, hay que fiarse del mundo; es necesario creer que se te está dando lo que necesitas en ese momento, sea bueno o malo. Y, entonces, una vez asumido, uno se da cuenta de que lo malo no existe; que únicamente está lo menos bueno.

Hace unos meses escribí que de la vida solo duele lo que no te enseña. Y, ¡qué paradoja! Lo que no tiene ni sentido ni conclusión hiere, pero justamente de eso se aprende. Porque, repito: te enseña.

Y estaría fenomenal, por ejemplo, que me aplicase estas palabras; tengo un examen mañana y estoy muy frustrada. Igual es porque me encanta la materia que, por cierto, habla de la vida. La asignatura se llama Dirección de Comunicación y, en serio, es como estudiar a las personas. Aparecen los conceptos de identidad, imagen y reputación, y soy una firme defensora de que cuanto más alineados estén y más concuerden con tu idea, más paz mental. Obviamente cuando digo identidad me refiero a la personalidad; con la imagen a lo que muestras. La reputación sería algo así como con el resultado de la fusión entre estas.

Todo muy bonito, pero qué guay… Maldito sistema educativo. Ayer lo pensaba… molaría que le dieran la opción a los estudiantes de hacer sus exámenes en dos tipos de sala. En primer lugar, en la normal y aburrida para gente cuadrada, o bien en una segunda con Ludovico Einaudi, Brahms y Mozart de fondo.

Qué bien, ya puedo describir por qué quiero hacer cosas grandes y no me atrevo: porque el sistema educativo actual me cohibe. Menos mal que no es una excusa y me esfuerzo. Pero es que solo trabajando tengo la oportunidad de crecer y de pensar más allá… Un mes en el trabajo es como un año de carrera. Interesante.

El otro día vi un tweet que decía que la universidad no era para gente inteligente, sino para gente con estabilidad mental. PUES EFECTIVAMENTE. Lo siento si te ofende, pero la universidad es para gente mediocre, y solo quienes ven más allá y esperan pacientes o hacen algo mientras se salvan. Y yo te pregunto, ¿lo ves normal? Ehhh, ¿¿hola?? NO… Es emocionante, ¿verdad? Pero, claro, si no cedes no llegas a ninguna parte…

Siempre me quedará aplicar el consejo que les doy a mis compis: “Intenta disfrutar el examen; así no te arrepentirás nunca”. Pero vaya asco que sea fruto de años de entrenamiento. Y también te digo: menos mal que me apasiona lo que hago.

(emoticono amarillo con gafas)…

7 Comments

  1. Apasiónate es la vida, pero también lo es la muerte. ? Que vinimos a hacer aquí, por quien fuimos invitados? Cuando tocará partir?…” reflexiones de El Parri , en una de mis entradas.
    Un saludo, compañera blogera.

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  2. Apreciada Claudia : esperaba tu llamada cuando nos vimos muy de mañana, pero no llamaste. Ahora recibo un correo en el que dices que quieres hacer cosas grandes. Y me animo a escribirte para proponerte dos aventuras : la interior y la exterior. He escrito algunos libros sobre eso. Llámame cuando puedas o escríbeme 637823273 Hasta pronto soñadora Enrique Cases

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  3. #Universitario
    Cuando termines tu carrera, y salgas al mundo real, vas a tener que hacerte a la idea de que no, nadie te está esperando, que nadie se pelea por contratarte, que vas a pasar por muchos lugares donde te dirán que “ellos te hablan”.
    Te vas a emocionar cuando salgas de entrevistas pensando que lo hiciste bien, pero que lo hagas bien, no significa nada.
    Por eso es importante que desde ahora entiendas que todo lo que aprendiste en tu carrera, son herramientas, tú sabes si aprovechaste cada clase o solo fuiste a pasar la materia, pero en el mundo real, todo eso lo vas a ocupar y si no lo tienes, solo habrá sido tu culpa y de nadie más.
    Esas herramientas harán posible que construyas muchas cosas, incluso si lo tienes que hacer solo.
    Si no quisiste exigirle a tu profesor, si no quisiste investigar más del tema, si solo te importó acreditar la materia, eso, te cierra muchas puertas en el mundo real.
    Y es que a lo mejor no lo sabes, pero cuando ya eres un profesionista, ya no hay exámenes extraordinarios, ya no hay trabajos para subir puntos, no hay quien te pase la respuesta del examen, es más, ni siquiera hay a quien le importe si fuiste o no, el mundo real te exige resultados, bajo mucha presión, no hay nadie a quien acusar, no hay nadie que te defienda, eres tú contra el mundo, tu ansiedad se verá reducida en tanto crece tu necesidad.
    No es que no puedas cambiar el mundo con tu talento, no es que las cosas sean tan malas como parecen, no, simplemente en el mundo real, los más aptos trascienden, así que busca eso y entonces, habrán valido la pena todos esos años de ir a la Universidad.
    Eres afortunado por tener una carrera, ahora demuestra que estás hecho para cosas grandes y comienza a dejar huella…

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