Soledad, destierro de mi ser eres

Encuentro desleal placer en las rutas sin camino; en los vientos desenfrenados y aturdidos que todo y nada mueven a la vez.   El sentimiento me seduce como la belleza enmudece, sin silenciar, al poeta, mas suscita un miedo que ni mi palabra ni aliento grita.   Soledad, destierro de mi ser eres.   Halla…Más

Escrito en el aire

El cielo, principio de todo final inexplicable. Las nubes teñían el cielo de toda gama de color fuego posible, y el sol, todavía inmerso en su introversión, jugaba tímidamente a disfrazarse de recuerdos (re–cordis), que se convertían, tras el abrazo del tiempo, en mil vientos, mares y montañas, siempre inánimes al soplo de verdad que…Más

Nodía

Qué pasará el día en que la noche no quiera seguir siendo día; sed del querer, ansia de melancolía, fuente de todo olvido. Qué pasará la noche en que el día no busque huir del mañana; insaciable mendigo, duda certera, sinónimo de todo azar. Qué pasará cuando todo pase sin querer que nada ocurra. Qué…Más

Corazón inundado (pero en la mano)

El corazón, como las calles, también se inunda. Y, como tantas otras veces, la lluvia no es la principal causante. Y el viento traiciona. El viento, que suele ser impulso, se convierte en huracán, arrastrando todo aquello que encuentra en el día a día (o en la noche a noche). El viento, como Judas. Querida…Más

Maldita facilidad

Maldita y peligrosa facilidad, la de versificar; aleja del sentir, y no permite a los versos gritar.Más